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Cuadro de cuentas: qué es y qué incluye

cuadro de cuentas

En lo que respecta a contabilidad y finanzas dentro de la empresa, en numerosas ocasiones nos encontramos con conceptos que desconocemos o que no tenemos claro del todo qué son. En este post vamos a centrarnos en el concepto de cuadro de cuentas.

 

 

 

 

 

Cuadro de cuentas: qué es

Para saber qué es el cuadro de cuentas, necesitamos recurrir a otro concepto más genérico: el Plan General Contable, también conocido por sus siglas PGC.

El Plan General Contable es un texto creado a partir de unas directrices establecidas por la Unión Europea y que se encarga de regular los aspectos relativos a la contabilidad de las empresas españolas. Dentro de dicho texto existen una serie de apartados, de los cuales uno de ellos es el cuadro de cuentas. Este es básicamente una lista que reúne los elementos contables de las empresas, que enumeraremos en el próximo apartado de este artículo.

Antes de proseguir, conviene aclarar que el cuadro de cuentas no es obligatorio por ley, de modo que las empresas que no lo elaboren no estarán incurriendo en ningún incumplimiento legal ni estarán expuestas a sanciones.

 

Cuadro de cuentas: qué incluye

De acuerdo con el Plan General Contable, el cuadro de cuentas se estructura en nueve grupos, que veremos enseguida. En cada uno de estos nueve grupos nos encontramos con distintos subgrupos. Por ejemplo, dentro del grupo de las existencias podemos diferenciar los productos terminados, los productos a medio terminar, los productos en curso y otros.

Los nueve grupos del cuadro de cuentas son los siguientes:

  1. Financiación básica. Incluye todo lo referente a las formas de financiación de la empresa, desde el capital social hasta las aportaciones de socios, pasando por el patrimonio neto, subvenciones, donaciones, etc.
  2. Inmovilizado. Incluye los activos de la empresa que no se consumen durante la producción. Algunos ejemplos los encontramos en la propiedad industrial, el mobiliario o los créditos a largo plazo.
  3. Existencias. Incluye los activos que sí se consumen durante la producción, tales como materias primas, embalajes o material de oficina, además de aquellos que mencionábamos en el ejemplo señalado al principio del presente apartado.
  4. Acreedores. Incluye todo lo relativo a las obligaciones y derechos que tiene la empresa respecto a pagos y cobros. Ejemplos de ello son los pagos a proveedores, los cobros a clientes o los impuestos sociales y fiscales.
  5. Cuentas financieras. Incluye lo que hace referencia a la tesorería de la empresa. Encontramos algunos ejemplos en bonos, participaciones a corto plazo o dividendos a cobrar y a pagar.
  6. Compras y gastos. Incluye todas las inversiones monetarias que realiza la empresa para llevar a cabo su actividad comercial. Ejemplos: publicidad, salarios de empleados y alquileres.
  7. Ventas e ingresos. Incluye todas las operaciones realizadas por la empresa que repercuten en una ganancia monetaria. Ejemplos: trabajos realizados, rappels e ingresos financieros.
  8. Gastos del patrimonio neto. Reúne gastos derivados de los eventos ocurridos en los entornos financieros y legales, por ejemplo la transferencia de deducciones.
  9. Ingresos del patrimonio neto. Reúne beneficios derivados de los eventos ocurridos en los entornos financieros y legales, por ejemplo las ganancias actuariales.

 

Como vemos, el cuadro de cuentas contribuye a estructurar todo lo relativo a la contabilidad empresarial, de modo que el proceso se vuelva más limpio y organizado.

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